cansancio excesivo

Cansancio excesivo

La lectura de este post está especialmente recomendada a aquellas personas que sienten un cansancio excesivo y cronificado por cargas y colapso.

Soltar es un movimiento natural que nos permite liberarnos con fluidez de aquello que nos sobra.

La forma más sencilla de soltar es a través de la respiración y más en concreto a través del acto de exhalar que etimológicamente significa soplar hacia fuera.

Soltar es natural, y por tanto fácil y sencillo, lo que sucede es que muchas veces nos desconectamos de nosotros mismos olvidando así todos los mecanismos innatos que nos permiten liberarnos de presiones impuestas y auto impuestas.

Estas últimas pueden ser las más limitantes y para que seas muy consciente de esto voy a compartir un relato de unos monjes budistas que siempre me ha gustado y que en este momento me viene perlas:

Dos monjes budistas iban viajando juntos y tenían que atravesar un río caudaloso, en la orilla estaba una mujer que les pidió por favor que le ayudaran a cruzar, pues ella no podía hacerlo por sí sola.

Uno de los monjes, obedeciendo las reglas de su Orden que prohibía a los monjes hablar o tocar a cualquier mujer, la ignoró y atravesó el río.

El otro monje se compadeció de la mujer, la cargó en brazos y la llevó al otro lado del río, donde se despidió de ella y luego los dos monjes continuaron su viaje.

Durante el camino el monje que cumplió las reglas iba enfadado, recordando lo que había hecho su compañero.

Tras muchas horas de viaje y muchos kilómetros recorridos el primer monje seguía pensando en lo ocurrido y cuando no aguantó más su enojo, le reclamó a su compañero por haber desobedecido las reglas, por arriesgarse a ser expulsado, por haber deshonrado a su congregación.

El segundo monje le respondió:
“Yo dejé a esa mujer a la orilla del río, tu por qué sigues cargando con ella?”

Este relato ejemplifica a la perefeción como a veces nos cargamos innecesariamente con cosas que ni tan siquiera nos pertenecen.

Finalmente el hecho inconsciente de ir cargando y no aflojar las tensiones y cargas diarias puede derivar en un cansancio excesivo, estrés, ansiedad, saturación, sensación de colapso, poca creatividad e incluso depresión.

Todos en un momento dado podemos sentirnos saturados pero si te sientes así a menudo es señal de que te faltan habilidades de autocuidado.

¿Por qué me saturo tanto?

Las personas que tienden a saturarse en exceso cumplen algunos o todos los puntos que voy a describir a continuación.

• Perfeccionismo
• Autoexigencia
• Empatía inconsciente
• Altruismo
• Híper-responsabilidad
• Espíritu salvador

Si te has identificado con alguno o algunos de los puntos anteriores tienes que tener cuidado de no llevar estas actitudes o rasgos al extremo porque te pueden agotar literalmente.

Todas estas cualidades reunidas son fantásticas pero mal llevadas pueden hacer que te pierdas de vista a ti mismo y a tu cuerpo. Este coctel molotov puede llevarte a que dejes de lado tus propias necesidades en pos de un mejor futuro pata los que te rodean.

La compasión empieza con uno mismo. Si la compasión no te incluye a ti, entonces no servirá de mucho, a la vida no le interesa que tú te perjudiques para que puedas ayudar a otros, no es necesario que tú pierdas para que otros salgan ganando. No es necesario, ni mucho menos conveniente que tú pierdas tu centro y tu norte en pos de ayudar a otros.

¿Qúe es lo que me carga?

Para liberarte de cargas, tienes en primer lugar que detectar las situaciones que gota a gota te van cargando.

Ahí va mi listado de 11 cosas que de antemano sé que pueden cargarte:

1. EXCESO DE IMPLICACIÓN Y CONTAGIO EMOCIONAL. Nos implicamos en exceso con los demás y de esta forma acabamos contagiándonos de las emociones de otros.

2. AYUDAR EN EXCESO. Cuando constantemente estamos ofreciendo ayuda o resolviendo problemas de otros sin que nos lo hayan pedido.

3. DAR EN EXCESO. Cuando damos en exceso perdemos el sano y justo equilibrio entre dar y recibir. Normalmente las personas muy dadoras tienen dificultades para recibir.

4. TRABAJAR EN EXCESO. Cuando el trabajo o los problemas nos absorben y no disponemos de tiempo para disfrutar de la vida o de nuestros seres queridos es señal de que algo tenemos que estar haciendo mal.

5. DAR EXCESIVA IMPORTANCIA A LA OPINIÓN AJENA. Cuando nos importa más lo que piensen los demás que nuestra propia opinión nos salimos de nuestro centro de poder, por otro lado resulta agotador adaptarnos constantemente a lo que los demás esperan de nosotros.

6. HACER PROMESAS QUE NO SABES SI PUEDES CUMPLIR. Cuando haces una promesa tienes que ser consecuente con ella, por eso es importante evaluar a priori tu predisposición, los medios y energía de que dispones para poder llevarla a cabo. No asumirla, será una carga que te echarás a tus hombros de forma inmediata.

7. INTENTAR QUEDAR BIEN CON TODO EL MUNDO. Nada desgasta más que esto, no somos plastilina que nos podamos amoldar a todas y cada una de las personas que tenemos delante. Nuestra expresión parte de dentro hacia fuera y no al revés. Sí sientes que a menudo te adaptas a los demás, intenta visualizar un pequeño sol amarillo a la altura de tu plexo solar con sus rayos emitiendo desde tu centro hacia fuera, este recurso te ayudará a poner de nuevo la atención en ti.

8. EXIGIRSE AUN CUANDO SE ESTÁ CANSADO. Seguir forzando la maquinaria es una forma de anular tu cuerpo y sus necesidades. Sí hacemos esto constantemente podemos llegar al agotamiento extremo.

9. DESATENDER EL CUERPO Y SUS NECESIDADES. Sí desatendemos nuestro cuerpo, nos volvemos invisibles para nosotros mismos, nos desenraizamos y dejamos de estar en los sentidos que son los que nos conectan al momento presente.

vacio
Cuando me desatiendo a mi y a mi cuerpo me vuelvo invisible para mi mis@ y me siento vaci@.

10. SITUACIONES DE ESTRÉS EMOCIONAL PROLONGADAS EN EL TIEMPO. Todos necesitamos recuperarnos después de una situación de estrés pero si esta parece no tener fin podemos acabar muy desgastados, como sin fuerza o energía vital. Muchas de estas situaciones se producen dentro del núcleo familiar, en el trabajo o con la pareja.

11. FALTA DE DOMINIO DE LAS EMOCIONES. Cuando no somos muy conscientes de nuestros propios límites, es decir, cuando no somos del todo autoconscientes podemos fácilmente contagiarnos de las emociones de los demás, y si además de esto desconocemos herramientas para soltar nos acabaremos convirtiendo en un especie de basurero emocional.

Podría seguir con el listado, pero creo que ya te haces una ligera idea de las situaciones que cargan, estresan y agotan.

Sí te sientes identificado con los puntos anteriores eres de los que te quedas con todo de todos, y por supuesto ni que decir tiene que tienes que aprender a soltar.

El primer paso para soltar es aprender a discriminar entre lo esencial y lo accesorio.

Lo accesorio son todos aquellos detalles que nos hacen perder tiempo y energía.

⇒ Se me ocurre que puedes hacer un listado con cargas autoimpuestas que son precisamente aquellas de las que más facilmente te puedes liberar.

Y liberar es soltar, pero soltar no tiene porque significar necesariamente y en todos los casos desentenderse, si no tiene que ver más bien con entender que hay cosas y situaciones que no están bajo nuestro control.

No es cuestión de pasividad si no de discernimiento.

Libérate del rol de salvador

A las personas que corren más riesgo de cargarse yo las llamo salvadoras o solucionadoras natas, desde luego ellas son las que corren más peligro, y si estas personas no aprenden a cuidarse y soltar acabarán exhaustas.

Es fácil distinguir a estas personas: son las que están ahí para todo.

Los salvadores protegen, ayudan, escuchan, alientan pero no se dan cuenta de que a veces pecan de ser madres de todo el mundo y eso es una locura; si ser madre de un solo hijo a veces es agotador porque requiere mucha energía, no digo nada de la energía que pierde la persona que se siente madre o responsable de todo el mundo.

En resumen, nuestra energía es limitada y tiene que renovarse, detectar todas estas actitudes desmedidas y adoptar nuevas conductas más saludables, te ayudarán a ir liberándote de toda la presión a la que sin darte cuenta te sometes.

Habilidades de autocuidado para soltar lastre

Aquí te dejo algunas ideas para empezar a soltar:

♥ RESPIRAR. Es sencillo, fácil, accesible, barato, puedes hacerlo en cualquier lugar y es el remedio más efectivo para soltar in situ y no ir acumulando. La respiración abdominal o completa es la que más nos ayuda a oxigenarnos pero cualquier tipo de respiración consciente te puede ayudar a descargarte en un momento de tensión.

♥ DELEGAR. Es importante que hagas única y exclusivamente lo que te corresponde tanto en el trabajo como en cualquier otra área de tu vida. Cuando hay algo que no te corresponde hacer no te queda más remedio pensar que los demás pueden hacerlo igual de bien que tú. Soltar el control y confiar nos ayudará a quitarnos un montón de cargas que sencillamente pueden hacer los demás.

♥ BUSCAR LO OPTIMO Y NO LO PERFECTO. Tanto en nuestro trabajo como en general en todas las áreas o facetas de la vida siempre hay un límite o indicador de que lo que hacemos es correcto y por tanto suficiente, cuando pasamos ese límite para aportar un extra y que todo quede perfecto gastaremos el doble de energía y el resultado no será sustancialmente mejor. Según la Ley de Pareto un 20% de lo que haces produce el 80% de los resultados.

♥ ESCUCHAR NUESTRO RITMO INTERIOR. Tanto hombres como mujeres nos movemos en ciclos y más en el caso de las mujeres. Cuando nos movemos de forma lineal, sujetos a fechas y obligaciones impuestas desde fuera dejamos de escuchar a nuestro propio reloj interno. Pararnos a descansar cuando notamos los primeros signos de cansancio, bajar el ritmo cundo tenemos un mal día, aprovechar el tirón cuando nos sentimos enérgicos es una forma correcta de ir acorde con nuestro propio ritmo. De esta forma tu creatividad fluirá mejor y te sentirás más descansado.

♥ RECONCILIATE CON EL PASADO. Todos llevamos cargas familiares o de otra índole a nuestras espaldas. Cuando estas cargas son muy grandes podemos sentirnos eternamente paralizados en el momento presente. En estos casos toda la energía está puesta en el pasado. Ordenar el pasado, aceptando lo que aconteció es una forma de ir liberándose progresivamente de aquellas cargas que llevamos encima.

En el post Qué hacer cuando se está saturado y ya no se puede más encontrarás algunos ejercicios sencillitos que te permitirán soltar en esos momentos más críticos.

Espero que este post te haya gustado porque lo he escrito con especial dedicación.

Me gustaría que compartieras conmigo y otros lectores cuales son las herramientas, recursos, afirmaciones o ejercicios que tú utilizas para descargarte.

Compartiendo nos enriquecemos todos.

Te deseo liberación continua y permanente.

7 comentarios en “Cómo soltar cargas cuando nos sentimos exhaustos”

  1. Excelente post, Virginia. Me identifico con algunos de los puntos… y sí, es cierto que necesitamos soltar más veces de las que nos gusta reconocer. Llevo días topándome por todas partes con lo de «delegar». Quizá ha llegado el momento de buscar colaboradores que me liberen un poco de tanto trabajo. Me pongo a ello 🙂 Gracias por tus sabios consejos.

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Alejandro, supongo que te refieres a delegar en el trabajo, estoy contigo en que definitivamente si, es importante delegar para desconectar, renovarse y enriquecerse del punto de vista de los otros, aunque tengo que confesar que a mi me cuesta y también estoy en ello. Un abrazo.

  2. Muy interesante.. Las cargas emocionales son las que alteran el comportamiento normal de una persona…situaciones que pueden cambiar toda una vida.

  3. En la sociedad occidental actual basada en modelos y sistemas perfectos que nos presenta la publicidad, medios de comunicación, escuela… en todos los ámbitos de la vida es imprescindible aprender a liberar lastre.

    Gracias por tus artículos, enhorabuena por el blog

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Sarah,

      Muy buena tu aportación.. es verdad, hay que estar muy alerta… desafortunadamente la sociedad en la que vivimos por lo general no nos inculca unos valores basados en la sencillez y la naturalidad, más bien se nos imponen unos modelos basados en la perfección (o en lo que supuestamente es perfecto para algunos) y cuando pretendemos ajustarnos a ellos nos estamos cargando innecesariamente con un montón de lastres y condicionamientos.

      Asi que casi hay que estar constantemente liberando y soltando…

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