Nadie puede cambiar a una persona que no desea cambiar.

De hecho, nadie puede cambiar a nadie.

Pero si es verdad que podemos incentivar a cambiar a otro desde nuestro propio cambio.

Al escribir el post cómo salir de una familia tóxica recibí algunos comentarios en los que me preguntaban si para salir de una familia tóxica es necesario que cambien todos los miembros de la familia, es decir, si el trabajo tiene que hacerse de forma conjunta.

Esto sería lo ideal, pero no ocurre así, o al menos no la mayoría de las veces.

Para encontrar paz dentro de tu sistema familiar basta con que tú lo desees.

La parte está en el todo y el todo y viceversa.

Así que si tú cambias, la relación con tu familia mejorará.

Hay miembros  dentro de una familia tóxica que no desean cambiar o que ni siquiera se lo han planteado nunca porque se sienten cómodos en sus patrones y sus circunstancias.

Incitarlos a cambiar puede ser una verdadera pérdida de tiempo y de energía.

Y lo peor de todo, es inútil.

Sería estar esforzándote para mover una roca gigante, no tendrías fuerza y energía suficiente y además no es tu responsabilidad.

Pero SI son tu responsabilidad todos los cambios que logres realizar en ti mismo.

Si vives en una familia tóxica o conflictiva es más que probable, aunque te cueste reconocerlo, que estés respondiendo y comportándote con tus familiares de forma similar a como ellos lo hacen contigo.

Este punto es muy importante porque reconocer esto es el punto de partida.

Cuando hay conflicto y respondemos a el, nosotros pasamos también a ser parte de ese conflicto aunque no lo hayamos generando.

Cuando respondemos al conflicto, nos nutrimos de ese conflicto.

Lo importante no es quien inicia el conflicto si no quien es el primero que deja de responder a el.

Y dejar de responder ante un abuso, una manipulación o una queja no es tarea sencilla porque exige empezar a responder de otra manera y muchas veces ni siquiera responder.

Des- identificarse de ese conflicto es sólo la responsabilidad de quien desea salir de una familia tóxica.

No hay recetas mágicas ni decálogos sobre cómo uno tiene que hacer para salir de patrones tóxicos pero está claro que en primer lugar hay que saber identificarlos muy bien para no seguir alimentándolos.

Pero salir de esos comportamientos tóxicos no es solo una labor de observación, se necesita además un trabajo sostenido en el tiempo de reprogramación de creencias y creación de nuevas conductas que te van a permitir relacionarte de una forma más armoniosa y sobre todo mucho más libre, lejos de conductas estereotipadas que aprendiste dentro del seno familiar.

Así que si estás tratando de cambiar a un familiar que no desea cambiar…

cambia de objetivo y centra toda esa energía en ti y en cómo deseas sentirte.

Ese es el único cambio posible, real y a tu alcance.

16 comentarios en “Quiero salir de una familia tóxica”

  1. Para muchas personas que quieren salir de una familia tóxica o de una relación tóxica, es verdad que si no respondes al conflicto te ayudas, pero también es verdad que esconderse y eludir un problema metiéndote en un caparazón o escondiendo la cabeza como una avestruz lo que generas es más conflicto. Tengo un caso en la familia que ha generado una relación familiar más tensa y más conflictiva por no querer afrontar los problemas. No se trata de culpabilizar ni de decir «y tú más», sino de tener valentía y enfrentarse a los problemas. Si la otra parte no quiere resolverlos, allá ellos, pero lo que no puedes generar un clima de imposición por aquel que quiere salir de ese círculo, que es lo que pasa en la mayoría de las ocasiones.

    Falta mucha educación emocional, falta mucho diálogo y lo que se está generando es un escenario de rupturas familiares, de pareja… en los que los perjudicados no suelen ser los adultos, sino los niños, que ven como padres/madres e hijos/hijas, hermanos/hermanas dejan de hablarse entre sí porque una persona ha «visto la luz» y se quiere liberar de algo de lo que también ha participado, aunque haya sido lo que siempre vivió. Y no hablo de casos extremos de violencia familiar, que siendo así es comprensible la ruptura, sino de casos donde simplemente no ha habido diálogo y sí mucho egoísmo por ambas partes.

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Alfonso, estoy de acuerdo en que metiéndonos en un caparazón no resolvemos ningún problema pero en ocasiones no responder a una agresión puede significar que nos sentimos fuertes para no hacerlo y eso es una forma de afrontamiento.

      A veces la persona que desea salir de la relación tóxica lo hace alejándose y eso es parte de su libro albedrío y por lo tanto respetable, romper es una opción como otra, pero en el caso de la familia cuyos vínculos son más estrechos se puede optar por generar nuevos tipos de vínculos que no solo propicien mayor armonía si no también más acercamiento.

  2. Es curioso que en tu respuesta solo contestas al primer párrafo, no al segundo, donde hago hincapié en las personas más vulnerables, los niños. A veces, un padre o una madre tienen que pasar un mal trago por el bien de sus hijos. Y cuando hay una familia tóxica, no puedes desaparecer en tu rol parental porque los perjudicados son ellos. Insisto en que es muy fácil para algunos/algunas «ver la luz» y desentenderse de todos, incluidos los hijos, lo que demuestra un egoísmo enorme por su parte y una actitud de no querer enfrentarse a los problemas.

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Alfonso, no hice mención al segundo párrafo porque no entendía con exactitud a que te referías, ahora me queda un poco más claro.

      Mi artículo «quiero salir de una familia tóxica» va dirigido a personas adultas que conscientemente quieren salir de una familia de origen que resulta tóxica y cuando digo salir me refiero a no sentirse mal dentro de su núcleo familiar, no a desentenderse del todo. Claro que el tema de los niños es aparte y bien merece otro post.

      Los niños no están en disposición de hacer nada, en este caso es la actitud de los padres la que se ve reflejada en los hijos. Sin ir más lejos ayer iba en el autobús y escuché como una madre separada le hablaba fatal de su ex marido a sus hijas, en algún momento su hija pequeña la dijo » haces esto para jorobar a papá pero en realidad nos jorobas a nosotras» y me quedé asombrada por la lucidez de la chiquilla.

      Como te decía, este es otro tema diferente pero no menos importante del que hablaré más adelante porque es una pena que los niños tengan que sufrir por los malos entendidos entre los padres. Muchas gracias por tu aportacion.

  3. Hola, yo nunca me he atrevido a romper con mi familia. Siempre he pensado que era malo para mi salud mental hacerlo, aunque a veces lo he deseado más que nada. En mi caso ahora manejo mucho mejor la relación con uno de mis hermanos, que me hizo gran daño en el pasado (quizás el que más en momentos muy vulnerables para mi, donde no cabe en cabeza de nadie reaccionar con tanto egoísmo). Compartimos una afición común y solo hablamos de ello. Tiene detalles que nunca antes había tenido. Como si se tratara de otra persona. Mis padres me dan una de cal y otra de arena, y mi otra hermana (con quien no he tenido ningun enfrentamiento y siempre mantuve relación cordial, – de cariño por mi parte-aunque salpicada de envidias, rivalidad por la suya) al igual que mis padres también se mueve según el viento que sopla (a veces dulce, y otras me hace los comentarios más hirientes y despectivos que puede,) que no es otro que los intereses de su marido (persona realmente narcisista, manipuladora e interesada). Mi hermana trata de satisfacer su narcisismo, necesidad de autorrealización a base de mutilar mis sueños, solo por el hecho de que ella se rindió primero. Su marido tiene, a su vez una familia muy muy toxica, pero el lo es tanto o más (esto me hace reflexionar y me da pena). Mi madre siempre fue fría y despectiva conmigo frente a los demás hijos, (supongo que por ser la mayor de tres). Aunque tampoco es un icono de madre cariñosa, nos comparaba constantemente y nos hacia competir por su aprobación. Mi padre era el contrapunto, mas cariñoso y empático que ella. Gracias a dios en casa también vivian mis abuelos (las personas más buenas y con mayores valores que he conocido). En cuanto mi madre conoció a mi cuñado se alió con él, y no cejaron en convencer a mi padre y mi otro hermano en volvérmelos en mi contra. Desde muy joven he querido salir de casa, me agobiaba mucho estar allí. Encontraba refugio en mis amigos, compañeros de trabajo. Fuera hallaba el reconocimiento como buena persona y como buen profesional. Me sentía buena, lista, eficiente. Por motivos de la vida ahora me encuentro en mala situación (estoy en paro, hijos pequeños a cargo), circunstancia que aprovechan ahora (mi padre que no ha sido nunca tóxico sino al revés), mi hermana y mi cuñado para echarme en cara lo desacertado de mis decisiones y vaticinarme el peor de los porvenires si no hago exactamente lo que ellos me dictan. No respondo a criticas, a veces incluso en tono desagradable e insultos que luego niegan, voy a casa en pocas ocasiones por mis hijos. Pero suelo volver herida y deprimida (empachada cuando llevo más días de los suficientes). Sobretodo me hiere la nueva actitud de mi padre hacia mi, sin motivos, cada ver se muestra peor.

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Sara,

      Dentro de los miembros de la familia se producen las mayores filias y fobias, eso se debe a que no todos los vínculos que se establecen dentro de ella son iguales, básicamente porque cada miembro tiene una personalidad diferente, por eso siempre hay alguien por quien sentimos más cercanía o complicidad, en tu caso te ocurre con tu padre, por eso entiendo que puedas estar molesta si su actitud hacia ti ha cambiado sin saber muy bien el motivo. Sí no sabes el motivo por el cual actúa de diferente manera preguntaselo abiertamente desde la confianza y también hazle saber que su nueva actitud te molesta. Por otro lado puede que tus familiares estén preocupados por tus circunstancias e intenten ayudarte pero lo hacen de forma que no te beneficia, y ahí haces muy bien en poner límites. Sería interesante que aprendieras también a soltar el malestar generado por la opinión de tus familiares, al fin y al cabo es su forma de entender las cosas y no la tuya. En la medida en que no te impliques te será más fácil sostener la relación con todos ellos. Un abrazo. Virginia.

      1. Querida virginia, hablar con mi padre, como con cualquiera de mi familia es muy difícil, vamos es difícil que te escuchen. Mi padre es muy cobarde y esquivo y lo va a negar, incluso saldría de la habitación o se haría el sordo (ya ha pasado en otras ocasiones, y no conmigo sino con mi marido). Los demás además aprovecharían para decir que soy susceptible y paranoica o simplemente ando mal de la cabeza. Respecto a las criticas te aseguro no son construcitivas, sino muy interesadas y sesgadas. Yo no saco el tema, se entromenten y me interrogan sobre mi vida, planes situación financiera…. Si es buena para perjudicarme, y si es mala para restregarme que ellos saben hacer las cosas mejor y anularme aun más. Mi situación económica no es mala (la de mi nucleo familiar) pues mi marido goza de buena posición e ingresos, claro que no es tan buena como la de ellos, si yo no trabajo. No hace tanto durante mucho tiempo yo tenia muy buen trabajo y posición. fueron los momentos donde mas criticas y sabotajes recibimos por parte de todos. Estaban como enfurecidos conmigo. Tanto fue asi que motivaron, en parte, que yo abandonara mi trabajo (pues era en la ciudad de mi familia, mientras mi marido trabajaba muy lejos y me ocurrio un problema de salud importante y estuve sola a cara de mis buenos amigos). Pienso que era asi porque mis padres andaban envenados por mi cuñado y mi hermana que (me consta por mi madre que mi bienestar la entristecia enormemente al ver que perdía mucho en la comparación).

        1. Virginia de la Iglesia

          Hola de nuevo Sara. Sí sientes que tu padre no va a estar receptivo a escucharte puedes descartar esa opción. Realmente el trabajo más importante es dejar de atender a las críticas de tu familia no implicándote, implicarnos nos hace estar a la defensiva. Entiendo que esto no es nada sencillo ya que muchas veces reaccionamos emocionalmente de forma automática sin cuestionarnos otras respuestas, por eso en muchas ocasiones resulta muy útil la ayuda de un profesional. Ánimo.

  4. Hola Virginia, ante todo te felicito por ofrecer este espacio para personas como nosotros que nos toco vivir dentro de una familia tóxica. Mi situación es la siguiente, tengo una madre narcisista y manipuladora, que durante años me ha tenido sujeta a los sentimientos de culpa, y me ha hecho ver ante los demás familiares (hermano, padre, tías y primos) como que soy una mala persona. Siempre tuve una mala relación (pero llevadera) con mi madre, pero la situación empeoro hace dos años, cuando mi padre perdió su negocio por la situación económica del país y yo me hice cargo de cancelar algunas deudas que el había dejado y de las cuentas de la casa (en principio era de común acuerdo con mi hermano de cancelarlo entre los dos, pero él no siguió cumpliendo su parte). Esta situación generó en la familia mucho malestar ya que yo no puedo seguir aportando, yo me acababa de casar y estaba comprando mis cosas para la casa, pero ella me manipula diciendo «después de todo lo que he hecho por ti», «debes ayudarnos en esta situación» etc, etc y hace comentarios ofensivos, lo triste de esto es que todo su malestar me lo cuenta a mi y no a mi hermano según ella que para que no se sienta mal. Hace unos meses tuve un aborto y ella se porto muy mal conmigo (me reservo los detalles) lo cierto es que hace unos días le respondi un mensaje con un «te exijo que no me escribas más», y por eso hubo una gran discusión (por mensajes claro) que genero gran ansiedad a mi y a mi esposo, por eso cambié mi numero de teléfono, y corte toda comunicación con ella, no pude hacer otra cosa Virginia, me pesa mucho haber tenido que alejarme de ellos pero muy perjudicial para mi salud mantener una relación con ella. Agradezco tu consejo y comentario…

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Brenda,

      Gracias por aportar tu comentario Brenda. Tal y como describes la situación tenías que haber puesto ciertos limites en su momento para no llegar a una decisión tan radical como es cortar la comunicación, pero entiendo que es como has podido o sabido hacerlo y por lo tanto te comprendo, asi que ten paciencia y deja tiempo para que las cosas se amainen. Este puede ser un buen momento para darte un espacio, puedes hacer un ejercicio de identificar que manipulaciones no vas a consentir en un futuro y a partir de ahí ser consecuente sin dejarte influenciar por la opinion de tu madre, este último es el trabajo más importante. Más adelante cuando todo esté más calmado y te sientas más preparada puedes intentar retomar la relación con tu madre, por supuesto desde otra perspectiva. Ánimo.

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  6. Y si el tóxico es uno mismo? Suempre leo que tooodosss somos victimas… pero reconoceremos algún dia que tambien tenemos errores?.
    Doctora… ¿Cómo saber si soy tóxico y no víctma?

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Elena,

      Sí, en algun nivel victima y verdugo son lo mismo. En mi opinión estas etiquetas o roles no son tan importantes, solo son una forma de categorizar la realidad con el fin de entenderla un poco mejor para nuestro propio beneficio y en ese sentido yo les doy bastante uso, pero no hay que aferrarse a estas etiquetas demasiado porque lejos de su funcionalidad solo sirven para estigmatizar.

      Buena pregunta la que planteas. Te cuento: para averiguar si te estás relacionando desde conductas disfuncionales o tóxicas tanto para ti como para los demás solo tienes que observar el grado de conflicto que sientes en ti y el que generas o proyectas en la relación que estableces con tus familiares. Cuando aprendemos nuevas formas de actuación más saludables en nuestras relaciones este conflicto baja o desaperace y esto último es un síntoma de mejoría.

      Saludos!!

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