niño estableciendo distancias

Hace unos días tuvo lugar mi última cafétertulia, donde se hablaron de la dificultades para poner limites en las relaciones, cosa que en general a casi todos en mayor o menor medida nos cuesta, sin embargo no deja de sorprenderme el hecho de que hay personas que tienen una habilidad para ponerlos de forma muy asertiva, parece como si tuvieran un don natural.

Poner límites asertivos es una habilidad y como toda habilidad se puede aprender y entrenar, eso no significa que estemos obligados a dar la respuesta ideal desde el primer intento pero con el ensayo y error nos daremos cuenta de que respuestas nos vienen mejor.

Para poner limites no hay recetas mágicas y encorsetadas pero si hay actitudes que podemos adoptar que a corto, medio y sobre todo a largo plazo nos beneficiarán.

En este post voy a hablar de los temas más candentes que han salido en las últimas tertulias, no se trata de posibles casos hipotéticos sino de casos reales.

«ME CUESTA PONER LIMITES A MIS FAMILIARES»

Situación: Hay familias muy demandantes donde al final los hijos acaban satisfaciendo las necesidades de los padres, revertir situaciones de este tipo es bien difícil porque los roles que se establecen entre padres-hijos suelen ser muy inamovibles; si siempre te has comportado con tu madre de una determinada manera te dará miedo o vergüenza de lo que pensará si empiezas a comportarte de una forma más adulta y también te dará miedo de que aparezca la culpabilidad.

Posible solución: los padres son los suficientemente fuertes para llevar sus propias cargas y es algo que les corresponde llevar solo a ellos, establecer limites es colocarte en el papel de pequeño que es el que te corresponde.

«PONGO LIMITES PERO NO SÉ HACERLO DE FORMA ASERTIVA»

Situación: Hay gente que sabe poner limites a tiempo pero luego se siente culpable por no haberlo hecho de la forma más asertiva posible y esa es la segunda parte de los limites, ponerlos de tal forma en la que te respetes y y respetes al otro para que todos salgáis ganando.

Posible solución: La asertividad también es una habilidad y también se puede practicar, hay abundante literatura sobre asertividad, toda ella muy útil, pero lo importante es llevarla a la practica y ver si con determinadas respuestas te vas sintiendo mejor contigo mismo. La respuesta que te haga sentir mejor independientemente de como reaccione la otra persona será la más adecuada para ti.

«ME CUESTA PONER LIMITES A LOS ENCANTADORES DE SERPIENTES»

Situación: Algunas personas encantadoras tienen un magnetismo especial que de forma inconsciente hace que los de alrededor caigan en sus redes . El encantamiento es una forma de manipulación encubierta y muy sutil; un gesto,  unas palabras aduladoras y en un pis pas pierdes tu capacidad para razonar. Estas personas poseen una habilidad para manipular emocionalmente y de forma más o menos consciente lo utilizarán a su favor pues también a la par son personas hedonistas que gustan de ganarse la atención de la gente.

Posible solución: No todo le mundo es capaz de detectar esta habilidad, incluso hay personas que aun dándose cuenta de que «algo pasa» se dejan igualmente seducir; es algo parecido a como cuando te compras un vestido que a todas luces no te sienta bien y la dependienta te dice que estás genial, que te ves estupenda….. y zas sin saber muy bien como te lo has comprado y cuando llegas a casa con tu capacidad para razonar más despierta casi te echas a llorar 🙁 En estos casos no queda más remedio que saber como funcionan estas personas y estar bien atento y en tu centro cuando te relaciones con ellas.

«ME CUESTA PONER LIMITES A LAS PERSONAS QUE IDEALIZO»

Situación: Cuando idealizamos a alguien estamos muy lejos de establecer una relación de igual a igual. De forma implícita se establecen unos códigos donde uno se pone como inferior y otro como superior. Lógicamente el que se coloca como inferior cede su espacio y su poder personal y desde ahí es muy difícil poner limites.

Posible solución: Compensar este tipo de relaciones es difícil pero se puede lograr dejando de idealizar a la otra persona y siendo congruente con las necesidades y sentimientos que se sienten en cada momento.

«ME CUESTA PONER LIMITES A MI NOVIA, SIEMPRE QUIERE QUE ESTÉ PENDIENTE DE ELLA»

Situación: A muchas personas les cuesta poner limites a sus parejas sobre todo cuando la pareja es muy demandante.

Posible solución: En este caso hay un doble trabajo; primero poner limites desde la suavidad haciendo saber a la otra persona que puede contar contigo pero que también tienes que respetar tu individualidad, tendrás que hacerlo con mucha dosis de paciencia pero si no cedes y además eres capaz de trasmitir sinceridad y confianza la otra persona se irá poco a poco relajando.

«ME CUESTA PONER LIMITES A LOS USURPADORES»

Situación: Los usurpadores son aquellas personas que de forma más o menos descarada quieren quedarse con lo que es tuyo: tus posesiones, tu autoridad, tu puesto, tu trabajo, tus funciones, tus ideas, tus proyectos….

Posible solución: Con estas personas no se puede hacer ningún tipo de concesión. No queda mas remedio que poner limites claros y directos y si es necesario distancia.


Si en tu caso experimentas alguna situación relacionada con los limites y que no aparezca en este listado me encantaría la compartieras conmigo pues con  la experiencia directa de las personas es como mejor se puede aprender y ayudar.

12 comentarios en “Límites asertivos en las relaciones”

  1. Muy buen post, Virginia… creo que en algún momento todos nos hemos visto en situaciones como las que planteas y no hemos sido capaces de plantarnos.

    Eso de ser asertivo está muy bien, resulta que es una habilidad que se puede aprender… y yo tantos años sin saberlo, pasándome de la raya o quedándome corto 🙂

    ¡Gracias!

  2. ¡Gran post Virginia! Me he visto super identificado con algunas de las cosas que cuentas. Sobretodo con los encantadores de serpientes 🙂
    Y al igual que el compañero Alejandro, con la asertividad o me paso (3 pueblos) o me quedo corto corto
    Un abrazo

  3. Hola Alejandro y Domingo,

    Muchas gracias por compartir vuestras experiencias con la asertividad.

    A mi en ocasiones me pasa lo mismo que a vosotros que me paso o no llego y claro luego no me siento muy bien que digamos, pero en las ocasiones que si logro expresarme desde mi centro es una gozada así que practico todo lo que puedo aunque solo sea para experimentar esa satisfacción 😀

    Un libro que me ayudó mucho por su cantidad de recursos fué Educar las Emociones de Mireya Vivas, me aportó muchos recursos a nivel personal y también de interacción grupal.

    Un abrazo!!

  4. Hola Virginia!

    Estoy en una situación en la que leer tu post me ha podido ayudar a ver cosas que a veces nos da miedo ver, te animo a que sigas ayudando a los demás a tener vidas y relaciones más sanas. Ánimo sigue así y GRACIAS.

    Un abrazo

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Sonia, me alegra que el post te aportara luz con respecto a este tema tan imporatnte. Muchas gracias por el ánimo. Un abrazo.

  5. Hola Virginia… me siento muy identificada con este tema… de hecho creo que tengo que empezar a trabajar sobre como establecer limites… estoy un poco perdida con respecto a eso… estoy viviendo una situación bien compleja… y no tengo claros donde están los limites. Gracias.

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Pili, afortunadamente se puede aprender poco a poco a poner límites, el primer requisito es escucharnos para saber cuando nos sentimos abusados o no respetados y en segundo lugar hay que ser consecuentes con los límites que ponemos, es decir, no podemos verbalizar a una persona «no te quiero ver más» por poner un ejemplo cualquiera y al rato estar llamandola. A la hora de poner límites es muy importante ser congruentes con nosotros mismos, de tal forma que pensamiento, emoción y acción tienen que ir en la misma dirección, de esta forma cualquier límite que pongamos resultará convincente. Un abrazo.

  6. Me resulta interesante el tema que tratas en este post, la cuestión es cómo poner límites cuando ya permitiste o entregaste tu poder a otro. Por donde empezar para retomar este terreno perdido,tomando en cuenta que es un contexto laboral.

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Alba. Te cuento en relación a tu pregunta: nunca es tarde para poner límites y delimitar tu espacio. Si sientes que has entregado tu poder a otra persona puedes hacer un ejercicio de reflexión en el que analices los motivos por los cuales lo has hecho, quizá puede ser por miedos y/o inseguridades que te mueve esa persona en concreto, puedes escribir por ejemplo en un papel que admiras y que detestas de esa persona y después revisa como eso que has escrito se manifiesta en ti. Muchas veces entregamos el poder porque nos comparamos y nos sentimos inferiores pero independientemente del motivo, hay que convencernos de que nadie es más que nadie, porque en realidad así es. Algo que te puede ayudar es visualizar a esa persona a tu misma altura, en frente de ti y a tu mismo tamaño y decirla «tú y yo somos iguales» tantas veces como lo sientas, seguidamente puedes visualizarte en una situación específica comportándote de forma segura, neutra y asertiva con esta persona, muy centrada en ti y estableciendo los límites que consideres necesarios. Esta visualización te permitirá ver cuáles son los recursos internos que seguro posees y no estás utilizando. Un abrazo.

  7. Hola! Acabo de pasar por la infidelidad de mi esposo, por segunda vez, nunca he puesto límites , he de decidido perdonar, pero esta vez quiero poner límites. Como empiezo???

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Mariana,

      Si quieres hablar con él para poner límites tendrás en primer lugar que buscar un lugar y contexto adecuado, también es importante tu estado emocional, aprovecha cuando te encuentres firme y serena para verbalizarle de forma asertiva tu deseo o petición. Es importante que le hables sin reprocharle, puedes centrarte en explicarle como te has sentido con su actitud y como te gustaría ser tratada de ahora en adelante, después lo mejor es soltar ya que si le intentas controlar te sentirás mal. Por último si no hay cambios en su actitud tendrás que ser consecuente con tus deseos y a lo mejor tomar decisiones, pero esto ya corresponde al libre albedrío de cada uno. Saludos y suerte.

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