empatía-consciente
La empatía es la capacidad de ponerse en la piel de otras personas.

Hay personas que por sus características personales tienen una empatía mucho más desarrollada.

En principio ser empático es positivo porque te permite comprender mejor a los demás y por lo tanto sentirte más cercano a ellos.

Hay profesiones en las que ser empático es una cualidad indispensable. Cuidadores, terapeutas, psicólogos, médicos, trabajadores sociales y todos los trabajadores que acompañan y ayudan a otros suelen poseer esta capacidad, que por otro lado facilita enormemente su trabajo.

Hasta aquí todo bien.

Pero también es importante saber que la empatía puede en un momento dado perjudicarnos en vez de ayudarnos.

Ese exceso de empatía puede jugar en contra en vez de a favor….

No hace mucho realice un curso que me encantó, trataba sobre como adquirir habilidades de autocuidado y estaba destinado a personas que trabajamos en el ámbito de ayuda a otras personas.

El contenido de lo que aprendí fue amplio, práctico y vivencial, podría contar muchas cosas, pero en este post me voy a centrar en uno de los aspectos que se trataron al principio del mismo y que me parece importante difundir: diferenciar entre empatia consciente e inconsciente.

La empatía inconsciente

La empatía inconsciente nos hace sentir con-fundidos con el otro debido a un exceso de implicación.

Desde esa con-fusión no sabemos modular o gestionar lo que sentimos, es decir no sabemos regular las emociones que el otro despierta en nosotros. Es entonces cuando se produce el contagio emocional o dicho de forma más burda: me impregno de las emociones de la otra persona.

Esto si no se sabe manejar te puede pasar factura, porque las emociones del otro las harás tuyas, no sabrás diferenciar entre tú y el otro.

Desde este lugar es difícil observarse para poder regular o gestionar las emociones.

Si no aprendes a empatizar de forma consciente es fácil que acabes arrastrando una mochila de emociones que no te corresponden pero que inconscientemente haces tuyas.

Por eso es importante aprender a empatizar de forma consciente…

La empatía consciente

Empatizar de forma consciente consiste en estar presente para el otro pero desde una distancia prudencial; esto se consigue adoptando el papel de un observador objetivo y atento.

De esta forma serás mucho más consciente de lo que la otra persona despierta en ti y podrás ir regulando las emociones que te puedan aflorar de forma eficaz. Existen diferentes formas de regularte emocionalmente pero ellas no son el objetivo de este post, de ello hablaré más adelante.

El fin de la empatía consciente es ser empático pero sin implicarse en exceso para no perder la perspectiva, requisito indispensable para poder ayudar al otro.

Empatía consciente es encontrar el grado de implicación necesario para acompañar al otro sin sentirme arrastrado o desbordado por sus emociones.

Por lo tanto y resumiendo: con la empatía inconsciente corres el riesgo de contagio emocional, pero con la empatía consciente puedes aprender a tomar distancia, gestionarte y soltar emociones que no te corresponden.

Por último puedes contarme en comentarios si posees este cualidad y si es así me gustaría saber si te es útil o te acaba jugando malas pasadas….

10 comentarios en “Empatía inconsciente vs empatía consciente”

  1. interesante tema.. para mi siendo muy sensible y perceptiva de las necesidades y emociones ajenas, sigue siendo un desafio vivir en pareja o con familia (cuando visito ya que viven en otro pais) y poder estar sin con-fundirme con las peleas, conflictos, dudas, enfados, ajenos. Es necesario buscar tiempo sola conmigo o con otras personas, hablar de lo que me pasa en terapia o con amigas y a veces pedir espacio, irme un par de dias para ver en perspectiva. ahora soy mas consciente de ésto.. pero siempre es parte de mi..
    es muy cierto lo que dices y suena mas facil decirlo que hacerlo porque es fácil no darse cuenta..

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Laura, gracias por compartir. Por lo que me cuentas, estás empezando a ser más consciente de lo que te ocurre, eso te va a dar más poder de actuación, ya sea creando un espacio retirándote cuando así lo necesites o hablando a tus amigas de lo que sucede con naturalidad. Cuanto más te entrenes en la observación, más rápida y eficaz será tu capacidad de respuesta. Saludos.

  2. La empatía es un regalo, aunque ser empática siempre me ha jugado malas pasadas. Hasta hace muy poco constantemente lo era de forma inconsciente y me sentía arrastrada por los sentimientos de la otra persona. Mi necesidad de expresar amor ayudando también me llevaba a relacionarme más con personas en apuros o con un desbarajuste emocional.
    Sabía que estaba siendo empática de forma inconsciente pero no sabía como manejarlo, ni siquiera si podía limitar las consecuencias, solo podía sentirme abrumada y atrapada por los sentimientos que los demás me transmitían.
    Hará cosa de un año me enteré que era una persona altamente sensible y empecé a estudiar todo lo que encontraba en relación a este rasgo. Esto me ha ayudado a conocerme y a ser consciente de mi necesidad de ayudar, de mi facilidad de ser empática y ver los problemas de los demás en primera persona. Ahora controlo esta capacidad mucho mejor y disfruto más de ella sin sufrir. Cada día que pasa, la empatía es más un regalo y menos una carga para mí.

    1. Con la energía que me causó tu artículo, se me olvidó darte las gracias, Virginia. Por compartir tu experiencia y saber con nosotros.
      Un abrazo

      1. Virginia de la Iglesia

        Hola Paloma, muchas gracias por compartir tu historia. Es genial que hayas aprendido a vivir y experimentar tu empatía como un regalo y no como una carga, pues al final se trata de eso, que podamos disfrutar de nuestros dones y ponerlos al servicio de los demás. Un abrazo.

  3. Saludos, como terapeuta he observado en varias oportunidades como lo que aquejaba a otra persona que atendía, luego yo lo sentía y en estos últimos meses lo he identificado con más intensidad al sentir todas las emociones y dolencias de mi propia madre… razón por la cual me lleva a buscar ayuda e información. Encantada de reconocer que ha sido todo este tiempo una empatía inconsciente y ahora decido desarrollar la empatía consciente… Agradecida Virginia por esta información. Atenta a la próxima publicación de regulación de emociones. Bendiciones

  4. Siempre he sabido que podía absorber de manera incontrolable las emociones de los demás. Siempre lo he considerado algo super negativo, porque me involucro tanto con las situaciones de los demás que al final siento como si fueran míos sus problemas. Me pasa incluso hasta cuando veo películas o series, es algo incontrolable. Hace poco lo comentaba con una amiga a la que le dije que todo me afecta y que ya no podía más. Incluso he llegado a colapsar y tengo ataques de pánico y angustia todo el tiempo. Acabo de leer otro de tus post y la verdad estoy agradecida por toda la información. Esto de la empatía inconsciente sumado a mi perfeccionismo, autoexigencia y falta de límites me han llevado a una situación de la que ahora, me lamento. De todos modos, lo único que queda ahora es tener la mejor actitud y darle, tanto a mi mente como a mi cuerpo, la pausa que necesitan y aprender nuevos caminos de ver y hacer las cosas. Nuevamente agradezco infinitamente la información, los consejos y los tips. Tus aportes son invalorables.

  5. Hola, soy Diana y tengo 14 años, siempre que veo gente en la calle,simplemente caminando es como si yo sintiera lo que ellos sienten y me adentro mas en sus pensamientos,angustias. Es mágico :D, porque los ayudo sin verlos conocido y resulta con su problema. Yo no regulo mis emociones porque, yo me concentro en «una persona» para saber como se siente, y allí puedo diferenciar mis emociones con las de otras 🙂

    1. Virginia de la Iglesia

      Hola Diana, pues es fantástico que de forma innata puedas empatizar de esa manera y encima diferenciar tus emociones de las de los demás, de alguna forma sabes gestionarte sin realizar un esfuerzo consciente por tu parte, enhorabuena.

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