Hola 👋, buenos días, en este artículo te explico el origen por el cual las mujeres mega empáticas acaban en relaciones con hombres narcisistas.
Hay mujeres que sienten tanto que terminan perdiéndose a sí mismas en el proceso.
Este texto es una brújula para que la superempática recupere su centro, su fuerza y su propio marco interno 👇👇
1. Dos extremos en una misma línea relacional
Las mujeres muy empáticas suelen situarse en un extremo de la línea relacional: se orientan de manera excesiva a las necesidades del entorno. En el extremo opuesto se encuentran los hombres narcisistas, centrados casi exclusivamente en sus propias necesidades.
En otras palabras, la persona empática es extremadamente receptiva a lo que los demás necesitan, incluso olvidándose de sí misma, mientras que la persona narcisista está tan enfocada en sus propias demandas que no percibe —o no tiene en cuenta— las de los demás.
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2. El equilibrio como punto de encuentro
Siempre digo que la empática y el narcisista, en un sentido simbólico, tienen algo que aprender el uno del otro. Ambos necesitan dirigirse hacia un punto intermedio donde exista equilibrio: un lugar donde puedan verse a sí mismos sin dejar de ver también al entorno.
3. La mujer superempática: mimetización y ausencia de marco personal
En este artículo me centro especialmente en la mujer superempática. Al estar tan mimetizada con el entorno, suele carecer de un marco personal sólido. Con “marco” me refiero a un sentido del yo capaz de generar una estructura interna o un escudo protector frente a influencias externas negativas.
Tener un sentido del yo permite no fusionarte con los demás sin medida, diferenciar tus deseos de los ajenos, escucharte, atenderte y regularte emocionalmente. Como mujer empática, necesitas aprender a generar un marco más fuerte, convirtiéndote en tu principal punto de referencia.
4. El origen de la dinámica: una infancia adaptativa
Cambiar esta dinámica no es sencillo porque suele originarse en la infancia. Probablemente creciste en un núcleo familiar donde no te sentiste vista con frecuencia y aprendiste a leer muy bien a tu familia para poder adaptarte y sobrevivir, acomodándote a lo que ese entorno esperaba de ti.
Es muy posible que te hayas sentido la “madre emocional” de uno de tus progenitores, si no de ambos.
5. Reconstruir el marco personal: límites, conciencia y protección
Volver a tener un marco más firme implica:
– Tomar conciencia de tus necesidades desatendidas.
– Poner límites claros cuando no deseas hacer algo.
– Establecer límites frente al abuso y aprender a reconocerlo.
Esto último es fundamental, ya que probablemente tengas muchas condiciones abusivas o red flags normalizadas.
También puede ayudarte estar más alerta con las personas —especialmente con hombres o parejas narcisistas—, aprender a etiquetar estas dinámicas y desarrollar estrategias concretas de actuación frente a ellas.
6. Un camino terapéutico hacia relaciones más equilibradas
En terapia puedo acompañarte a trabajar este patrón para construir relaciones más equilibradas y elegir parejas desde un estado de mayor conciencia y fortaleza interna.
Te recuerdo mi nuevo correo por si deseas contactarme para agendar cita o pedir info: reservas.psicoelevate@gmail.com
Un abrazo 🫂
Virginia
Nota: Este artículo que te comparto esta creado por mi y no es IA