Hola, soy Virginia de Psicoelévate, especialista en vínculos tóxicos y soberanía personal.
En esta ocasión, te quiero hablar del reparenting (volver a maternarte/paternarte) como una forma de sanar tus heridas provenientes del vínculo con tu madre. Como hijo o hija de una madre tóxica, puedes sentirte identificado con la herida de abandono, rechazo, humillación o injusticia.
Si estas heridas no han sido revisadas, continúan abiertas. Operan de forma sutil —y a veces no tanto— en todos los aspectos de tu vida, pero fundamentalmente en el ámbito de las relaciones. Por ejemplo, tu herida infantil puede atraer de forma inconsciente a parejas que no te convienen.
Por este motivo, es importante alumbrar, reconocer y sanar estas heridas, dándote todo aquello que te hubiera gustado recibir de niño y que no recibiste. Aquí es donde entra el reparenting.
Desde el adulto que ahora eres, puedes hacer mucho por tu niño interior. Él solo quiere sentirse visto, respetado, seguro y amado. Todo lo que hagas en esta dirección te ayudará a recomponer y llenar una vasija emocional que estaba rota y vacía.
¿Qué implica el reparenting?
- Autocuidado consciente — desarrollar rutinas que nutran cuerpo y mente.
- Autocompasión — hablarte con amabilidad en lugar de crítica.
- Límites sanos — proteger tu energía y tus necesidades.
- Regulación emocional — aprender a calmarte y sostenerte.
- Reescritura de creencias — sustituir mensajes dañinos por otros más realistas y nutritivos.
En mi curso gratuito «Cómo tratar con una madre tóxica« encontrarás un tema completo con ejercicios y propuestas para trabajar con esta técnica. Te animo a que te inscribas si deseas herramientas para sobrevivir al vínculo materno y vivirlo de una manera mucho más desapegada.
¡Un fuerte abrazo para tu niño interior!